Hoy reflexiono.
Aún tengo amigas, por suerte pocas, que me preguntan por qué seguimos celebrando el Orgullo Gay, me dicen entre copas: "es que no nos representa" "más bien nos perjudica" "vaya imagen damos, es bochornoso" ... y yo sólo pienso y contesto que lo seguimos celebrando porque mientras tengamos que seguir viendo imágenes como ésta en un país, cualquier país, los que podemos celebrarlo, debemos hacerlo.
Este es chico que se protege es Svyatoslav Sheremet, líder del colectivo LGTB ucranio Gay Forum of Ukraine, la última víctima de una salvaje agresión homófoba en Ucrania momentos después de informar a un grupo de periodistas de la suspensión por falta de seguridad de la primera marcha del Orgullo LGTB de Kiev.
¿Y me lo seguís preguntando?
Algunos se escandalizan más por esos torsos desnudos y sudorosos que se contonean con la música un día de fiesta y no por escenas así. Terrible. Pero debajo de los que bailamos, cantamos y reímos en fiestas como el Orgullo Gay de Madrid, a un mes de su cita anual, hay en todos nosotros un poso de historia que nos viene dado por esos otros que antes tuvieron que correr, esconderse y ser los mariquitas del barrio. Somos el resultado de un drama convertido en fiesta. ¿Puede haber algo mejor que una lucha se haya podido convertir en una celebración? Una celebración por los avances, porque nosotros ahora ya podemos ser como somos. Lo siento, pero creo que nos toca aportar nuestro granito de arena, y con una sonrisa es siempre la mejor forma.




